영은미술관 Youngeun Museum of Contemporary Art. Residence Program. January-March 2011.

No se si es su gente o su fascinante gastronomía, no se si es el arte o el clima, las hojas amarillas de los arboles o el sonido de las puertas corredizas, lo cierto es que una vez que se visita Korea no hay manera de no querer volver a ella.

Fui por primera vez a Seoul en 2008, desde entonces vuelvo cada vez que puedo . En 2011 tuve la maravillosa oportunidad de hacer la residencia en Kwanju , experiencia que me ha llevado a reconsiderar el rumbo de mi trabajo artístico. Si bien en 2011 mi trabajo se concentró en la realización de la serie Nectáreo ( la veremos más adelante) , las visitas a Korea sembraron una curiosidad por otros materiales y temas. Todo eso comenzó a germinarse desde aquí, desde la residencia en el Youngeun Museum of Contemporary Art y aun no se ha concretado del todo.

I do not know if it is for their people, their fascinating gastronomy, their art, the weather, the yellow leaves of the trees or the subtle sound of the sliding doors, but the truth is that once you visit Korea you always want to return.

I went to Seoul for the first time in 2008, and ever since I go back whenever I can. In 2011 I had the marvelous opportunity to participate in a residency for artists program in Kwnaju, and this experience has lead me to reconsider the course of my art work. Although my work in 2011 was focused on the development of the series Nectáreo ( there is a specific section about it) , my visits to Korea raised my curiosity for other materials and subjects and it all started at the residency at Youngeun Museum of Contemporary Art and has not yet fully materialized.